Sabes qué es la lipodistrofia

07 de Febrero de 2020

Sabes qué es la lipodistrofia

La lipodistrofia es una combinación de cambios en el cuerpo que se observan en personas que toman medicamentos antirretrovirales (ARVs). “Lipo” significa grasa y “distrofia” significa crecimiento anormal. Estos cambios pueden ser metabólicos o pérdida y/o depósitos de grasa.

La lipodistrofia se asocia a enfermedades como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) aunque a veces se produce de forma natural.

La lipodistrofia es una enfermedad que hace que las personas que la sufren presenten una pérdida descontrolada del tejido adiposo, fue descrita por primera vez en 1885 como una rara enfermedad de envejecimiento prematuro; años después se relacionó con alteraciones metabólicas del tejido adiposo y se descubrió que las implicaciones sobre la salud eran más graves de lo que se pensaba.


El tejido adiposo, o tejido graso, se encuentra de forma natural debajo de la piel formando una capa que aporta consistencia y aspecto saludable a nuestra piel, también se encuentra en el interior del cuerpo, rodeando vísceras para protegerlas. Además de acumular grasas, el tejido adiposo tiene un papel esencial en la síntesis de hormonas necesarias para el correcto funcionamiento de nuestro metabolismo, como la leptina, la adiponectina y diversas citoquinas. Algunas funciones importantes de estas sustancias son:

  • Producir la sensación de saciedad, diciéndole al cerebro que ya no tenemos más hambre.
  • Colocar la grasa en el tejido adiposo, evitando que se deposite en otros órganos.
  • Controlar los efectos de la insulina en nuestro cuerpo.
  • Regular la destrucción de los ácidos grasos para extraer energía de ellos.
  • Actuar como antiinflamatorios controlando el sistema inmune.

En la lipodistrofia la leptina y otras sustancias disminuyen y la regulación energética de nuestro organismo se altera. De ese modo, nuestro cuerpo no gasta las calorías de la grasa donde debería, y el tejido adiposo se acumula en lugares erróneos (órganos, sangre, etcétera), lo que provoca complicaciones importantes.

Otro aspecto a destacar de la lipodistrofia es que supone un estigma social importante. La alteración de la distribución de la grasa corporal provoca deformaciones estéticas, dando un aspecto envejecido a los enfermos.

Los síntomas de la lipodistrofia se pueden dividir en los cambios físicos que supone y en sus alteraciones metabólicas:

  • Cambios físicos

La pérdida de tejido adiposo en ciertos lugares se llama lipoatrofia, y su acumulación en otros se denomina lipohipertrofia. Ambas producen alteraciones de la forma del cuerpo, que varían de una persona a otra.

  • Lipoatrofia: aparece en la cara, brazos y piernas. La cara perderá volumen en las mejillas, marcando los pómulos y los ojos estarán más hundidos en sus órbitas. En los brazos y piernas se marcarán los músculos y tendrán un aspecto de desnutrición.
  • Lipohipertrofia: la grasa se puede acumular en cualquier lugar, pero la nuca, barbilla, abdomen y pechos son sitios comunes. El acúmulo de grasa en la nuca se conoce como ‘joroba de búfalo’. Es frecuente que los hombres desarrollen un pecho parecido al femenino por acúmulo graso.
  • Cambios metabólicos
  • Aumento de colesterol, triglicéridos y otras grasas en sangre. Estas grasas se pueden acumular en distintos órganos (hígado, páncreas, riñón, etcétera).
  • Hígado graso: se produce con el tiempo una degeneración del órgano, que se manifiesta con aumento de las transaminasas, e incluso con cirrosis hepática.
  • Pancreatitis: la hipertrigliceridemia sostenida puede ser el desencadenante de una pancreatitis grave.
  • Infarto cardíaco y cerebral: el colesterol se deposita en las arterias formando placas de ateroma, aumentando así el riesgo cardiovascular considerablemente. Los infartos de corazón y cerebrales son los más frecuentes, pero pueden ocurrir en cualquier rama arterial del cuerpo humano.
  • Diabetes mellitus tipo 2: otro factor del metabolismo que se altera es el control de la glucosa. Suele aparecer una resistencia a la insulina secundaria al aumento de citoquinas proinflamatorias, como sucede en la obesidad.
  • Ovario poliquístico: es frecuente que se asocie a la lipodistrofia; las causas son desconocidas, aunque ya se sabe que comparten rasgos de alteraciones metabólicas.
  • Enfermedad renal crónica: el daño renal crónico supone una insuficiencia renal que, si no se trata a tiempo, alcanza la etapa de enfermedad renal crónica irreparable y supone el tratamiento obligado con diálisis.

Algunas medidas generales básicas para la prevención de la lipodistrofia son:

  • Realizar una dieta saludable, rica en vitaminas, verduras y ácidos grasos no saturados. Evitar las grasas animales o de origen industrial es esencial para no aumentar el depósito de tejido adiposo en lugares inadecuados. El consumo de ácidos grasos omega 3, que se encuentran en el pescado azul sobre todo, puede ser muy beneficioso para disminuir el riesgo cardiovascular.
  • Practicar deporte o realizar ejercicio físico ayuda a renovar el depósito de grasas corporales, evitando así que se acumulen de forma crónica. Además, disminuye los niveles de colesterol, triglicéridos y de azúcar en sangre.
  • Evitar fármacos antirretrovirales antiguos que se asocien a lipodistrofia. Siempre se deberá consultar al médico para realizar cualquier cambio en la medicación. El médico especialista podrá decidir qué fármacos son adecuados y cuáles no lo son. No hay que olvidar que los antirretrovirales son tremendamente efectivos y han ayudado a que la epidemia por VIH se controle y no implique la muerte a los pocos años de la infección.

 

Recuerda siempre consultar a tu médico, si presentas alguno de los síntomas mencionados.

 

Fuentes:

https://medlineplus.gov/

https://www.who.int/es

https://www.ins.gov.co/

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