Día Mundial del Linfoma

14 de Septiembre de 2018

Día Mundial del Linfoma

 

Hoy se conmemora el Día Mundial de la Concientización del Linfoma y una de las claves que destacan los especialistas para hacer frente a esta enfermedad es la detección precoz y el rápido comienzo del tratamiento.

Es uno de los cánceres menos conocidos (cerca del 95% de los diagnosticados jamás habían escuchado esa palabra) y, sin embargo, constituye la tercera causa de muerte por cáncer en los niños, la quinta en los adultos y el primer cáncer de incidencia en jóvenes. En este aspecto repercute también el gran desconocimiento sobre esta enfermedad que poseen los médicos clínicos.


¿Qué es el linfoma? ¿Cuál es la diferencia con la leucemia?

El linfoma es el cáncer de los ganglios linfáticos, y existen tejidos linfoides en muchas partes del organismo humano.

Es un tipo de cáncer que afecta a más de un millón de personas en el mundo y se diagnostican 360 mil nuevos casos por año.

La leucemia, en cambio, es un tumor de los glóbulos blancos y su causa es desconocida, aunque existen ciertas predisposiciones, como la genética o la exposición a radiaciones. Existen cuatro tipos de leucemia: leucemia mieloide aguda, leucemia mieloide crónica, leucemia linfoide aguda y leucemia linfoide crónica.

 

Exámenes y pruebas

Durante sus visitas de seguimiento, su médico le preguntará sobre los síntomas que tiene, lo examinará y podrá ordenar análisis de sangre o estudios por imágenes. Es probable que su médico quiera verlo regularmente, usualmente cada varios meses durante el primer año y con menos frecuencia gradualmente después del año.

Se pueden hacer estudios por imágenes, dependiendo del tipo, la localización y la etapa del linfoma. Por ejemplo, una CT o PET/CT puede utilizarse para monitorear el tamaño de cualquier tumor restante, o para buscar posibles nuevos tumores.

Puede que usted necesite análisis de sangre con frecuencia para verificar que se ha recuperado del tratamiento y para determinar si hay posibles signos de problemas, tal como linfoma recurrente. Los resultados de los recuentos sanguíneos algunas veces también pueden ser anormales debido a una enfermedad de la médula ósea llamada mielodisplasia que a veces puede causar leucemia. Algunos medicamentos de quimioterapia pueden causar esta enfermedad. Para más información, vea Síndromes mielodisplásicos. También es posible que una persona desarrolle leucemia varios años después de ser tratada por linfoma.

 

¿Cuántos tipos hay?

Existen más de 35 clases diferentes de linfomas, ya sea Hodgkin o no Hodgkin (el subtipo más común).

Los linfomas de Hodgkin se diagnostican por la presencia de células de Reed Stemberg, que se aprecian en el estudio histopatológico del ganglio linfático extraído para realizar el diagnóstico definitivo. Estas células no se presentan en los linfomas No Hodkin.

Se diagnostican aproximadamente 9.060 casos por año y anualmente fallecen 1.090 pacientes. La causa de la enfermedad es desconocida, existe una asociación con el virus de Epstein Barr y aumenta también en los pacientes con antecedentes de mononucleosis infecciosa. En general, los linfomas No Hodgkin suelen ser más agresivos que los linfomas de Hodgkin.

 

¿Hay personas más propensas que otras a padecerlo?

No hay personas más propensas que otras para padecerlo, pero puede presentarse con más frecuencia en pacientes con antecedentes de VIH y con cierta carga genética. El pico de la enfermedad puede estar entre los 15 y los 45 años.

 

¿Cuáles son los síntomas? ¿Ante qué señales debe efectuarse una consulta?

Los síntomas más importantes son la presencia de nódulos en región cervical, torácica e inguinal y puede cursar con un síndrome febril prolongado. También un cansancio muy fuerte.

 

¿La detección temprana influye en el desarrollo de la enfermedad?

La detección precoz es fundamental para iniciar, cuanto antes, la poliquimioterapia sistémica. La enfermedad puede estar presente por arriba del diafragma (músculo que divide el tórax del abdomen) o por debajo del diafragma, o bien comprometiendo ambos territorios ganglionares, en donde el pronóstico no es tan favorable.

 

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento consiste en la aplicación de poliquimioterapia sistémica utilizando drogas citostáticas y anticuerpos monoclonales. De acuerdo con los resultados, si la respuesta no es completa, se utiliza una segunda línea de tratamiento con otras drogas citostáticas asociadas o con radioterapia, y en caso de persistir la enfermedad, el paciente debe someterse a un trasplante de médula ósea.

 

Ciertos suplementos alimenticios

Hasta el momento, ningún suplemento alimenticio (incluyendo vitaminas, minerales y productos herbarios) ha demostrado claramente que ayude a reducir el riesgo de que el linfoma progrese o regrese. Esto no significa que ningún suplemento será útil, aunque es importante saber que ninguno ha demostrado que lo es.

En los Estados Unidos, los suplementos alimenticios no están regulados como los medicamentos, pues no tienen que demostrar que son eficaces (o incluso seguros) antes de ser vendidos, aunque hay límites en lo que se les está permitido afirmar que pueden hacer. Si está considerando tomar cualquier tipo de suplemento nutricional, consulte con los miembros de su equipo de atención médica. Ellos pueden ayudarle a decidir cuáles puede utilizar con seguridad y evitar aquellos que pueden ser perjudiciales.

 

¿Tiene cura? ¿De qué depende?

En general la enfermedad tiene cura, siempre y cuando se realice una detección precoz y el estado funcional del paciente sea bueno para poder soportar los tratamientos indicados.

Aproximadamente, la curación de los linfomas de Hodgkin pueden estar alrededor del 80-90% mientras que el de los linfomas no Hodgkin entre el 10-20%. Siempre se debe tener en cuenta el estadio de la enfermedad. Cuando la enfermedad es asistida en los estadios tempranos, estos porcentajes pueden cambiar.

 

¿El trasplante de médula es una opción cuando la enfermedad, tras una remisión, vuelve?

El trasplante de médula ósea es una opción favorable cuando se recae en la enfermedad y suele ser muy importante el período libre de enfermedad. A mayor período libre de enfermedad (meses o años), suele tener mejor pronóstico.

 

FUENTES:

https://www.cancer.org/es/cancer/linfoma-no-hodgkin/despues-del-tratamiento/cuidado-de-seguimiento.html

https://www.infobae.com/2013/09/13/1508692-linfoma-tratarlo-tiempo-es-clave-lograr-la-cura/

https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/cancer/linfoma.html

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